ACTUALIDAD Y EVIDENCIA

¿Podemos eliminar los microplásticos del agua?

Sí, muchos tratamientos de agua pueden retirar una parte importante de los microplásticos. Pero la respuesta completa necesita dos matices.

En este artículo

Contenido

Resumen

Sí, muchos tratamientos de agua pueden retirar una parte importante de los microplásticos. Pero la respuesta completa necesita dos matices.

Sí, muchos tratamientos de agua pueden retirar una parte importante de los microplásticos. Pero la respuesta completa necesita dos matices.

Primero: la eficacia depende mucho del tamaño, la forma de las partículas y la tecnología utilizada.

Segundo: retirar una partícula del agua no significa que desaparezca. Normalmente queda concentrada en lodos, filtros o residuos que después deben gestionarse.

Por eso la mejor estrategia combina tratamiento y prevención en origen.

En resumen

  • Las plantas de tratamiento pueden retener microplásticos en distintas etapas.
  • Coagulación, sedimentación, filtración y membranas actúan de formas diferentes.
  • Cuanto menor es la partícula, más difícil puede ser detectarla y capturarla.
  • Los residuos de tratamiento concentran parte de las partículas retiradas.
  • Los sistemas domésticos varían enormemente en eficacia.
  • Prevenir emisiones sigue siendo más eficiente que intentar recuperar partículas dispersas.

¿Dónde se eliminan?

Hay dos sistemas distintos que conviene separar. El tratamiento de agua potable prepara agua para consumo. El tratamiento de aguas residuales limpia agua usada antes de devolverla al medio o reutilizarla. Ambos pueden retirar partículas, pero tienen objetivos y tecnologías diferentes.

Tratamiento de agua potable

Una planta de agua potable puede utilizar:

  • coagulación;
  • floculación;
  • sedimentación;
  • filtración;
  • carbón activo;
  • membranas;

desinfección. No todas estas etapas están diseñadas específicamente para microplásticos. Sin embargo, algunos procesos físicos pueden retener partículas como efecto adicional.

Fotografía sobre ¿Podemos eliminar los microplásticos del agua?

Coagulación y floculación

En estos procesos se añaden sustancias que ayudan a que partículas muy pequeñas se agrupen. Los agregados resultantes son más fáciles de retirar por sedimentación o filtración. La eficacia depende de características del agua y de las partículas. Una fibra ligera puede comportarse de forma distinta a un fragmento denso.

Sedimentación

Las partículas o agregados más pesados pueden depositarse por gravedad. Es una tecnología sencilla y ampliamente utilizada. Pero partículas muy pequeñas o de baja densidad pueden permanecer en suspensión. Por eso suele combinarse con otras etapas.

Filtración

Los filtros actúan como barreras físicas. Arena y otros medios filtrantes pueden retener partículas según tamaño y condiciones. Los filtros más finos pueden mejorar captura, pero también generan mayor resistencia y requieren mantenimiento. No existe un “filtro universal” para todo el rango de micro y nanoplásticos.

Membranas

Microfiltración, ultrafiltración y otras tecnologías de membrana pueden alcanzar tamaños muy pequeños. En términos generales, cuanto más fina es la membrana, mayor capacidad de retención, aunque también aumentan energía, coste, ensuciamiento y mantenimiento. La ósmosis inversa utiliza membranas muy selectivas y puede actuar como barrera frente a partículas extremadamente pequeñas, pero no es necesaria ni apropiada para todas las redes o usos.

¿Y los nanoplásticos?

Son el gran reto. Su pequeño tamaño dificulta tanto medirlos como capturarlos. Una planta puede estar eliminando parte de ellos sin que sea fácil cuantificarlo con métodos convencionales. Por eso las cifras de eficiencia suelen ser más robustas para partículas mayores que para la fracción nanométrica.

Infografía sobre ¿Podemos eliminar los microplásticos del agua?

Aguas residuales: ¿qué ocurre en una depuradora?

Las depuradoras reciben fibras textiles, partículas urbanas y otros microplásticos. Procesos de decantación y tratamiento biológico pueden retirar una proporción significativa. Pero la mayor parte de lo retirado puede terminar en lodos. Esta es una cuestión clave.

Si esos lodos se aplican a suelo, una parte de las partículas puede trasladarse desde agua a un ecosistema terrestre. Por eso evaluar una tecnología exige mirar el destino final del residuo.

¿Se pueden destruir en vez de retener?

Destruir polímeros es mucho más difícil que separarlos. Existen líneas de investigación sobre oxidación avanzada, procesos térmicos y otras tecnologías. Pero una planta de tratamiento debe operar a gran escala, con costes razonables y sin generar subproductos más problemáticos. Por eso la mayoría de sistemas actuales se centran en separar y concentrar más que en mineralizar completamente los microplásticos.

¿Qué eficacia tienen las plantas?

No existe una cifra única.

Depende de:

  • diseño de la instalación;
  • etapas de tratamiento;
  • tamaño de partícula;
  • forma;
  • densidad;
  • caudal;
  • calidad del agua;
  • método de medición.

Además, una planta que afirma retirar un porcentaje muy alto puede haber medido solo partículas por encima de cierto tamaño. Si otro estudio incluye partículas mucho menores, la eficiencia aparente puede cambiar.

¿Y los filtros domésticos?

Hay enormes diferencias. Una jarra de carbón activo, un filtro de sedimentos, una membrana de ultrafiltración y un sistema de ósmosis inversa no funcionan igual.

Para evaluar una afirmación comercial hay que preguntar:

¿qué tamaño de partícula se ensayó?

¿con qué polímeros?

¿qué eficiencia se obtuvo?

¿durante cuánto tiempo?

¿en qué caudal?

¿quién realizó el ensayo?

¿cómo cambia la eficacia cuando el filtro se ensucia?

Una frase como “elimina microplásticos” sin rango de tamaño aporta muy poca información.

¿Deberíamos filtrar el agua del grifo?

No existe una recomendación general europea de filtrar el agua del grifo específicamente por microplásticos. La calidad del agua debe evaluarse localmente y conforme a controles oficiales. Si se utiliza un filtro doméstico, debe mantenerse correctamente. Un filtro mal mantenido puede generar otros problemas.

La decisión debería considerar calidad del agua, necesidad real, coste y mantenimiento.

La mejor solución: que no lleguen al agua

Una planta de tratamiento es una barrera importante, pero no debería ser la única. Evitar pérdidas de pellets, reducir desprendimiento textil, disminuir desgaste y gestionar residuos correctamente reduce la carga antes de que llegue al sistema.

Eso tiene varias ventajas:

  • menor necesidad de tratamiento;
  • menos lodos contaminados;
  • menos dispersión;
  • menor coste;

menor dependencia de tecnologías muy finas. La prevención suele ser más eficiente que la limpieza.

¿Qué está haciendo Europa?

La UE trabaja en ambas direcciones. Ha desarrollado una metodología armonizada para medir microplásticos en agua potable. También está reduciendo fuentes mediante REACH y el reglamento de pérdidas de pellets.

La lógica es coherente: medir mejor, identificar fuentes y reducir emisiones antes de que entren en el ciclo del agua.

Preguntas frecuentes

¿Hervir el agua elimina microplásticos?

Hervir está pensado principalmente para microorganismos y no debe considerarse una tecnología universal de eliminación de microplásticos.

¿La ósmosis inversa los elimina?

Las membranas de ósmosis inversa son muy selectivas y pueden actuar como barrera frente a partículas, pero el rendimiento real depende del sistema y mantenimiento.

¿Las depuradoras eliminan todos?

No.

¿Dónde van los que se retienen?

A filtros, sedimentos, lodos u otros residuos.

¿Se pueden destruir completamente?

Existen tecnologías en investigación, pero la separación sigue siendo la estrategia más habitual a gran escala.

¿Qué tecnología tiene sentido en cada escala?

No siempre la tecnología más fina es la mejor solución. En una gran planta de agua potable, mejorar coagulación y filtración existente puede retirar muchas partículas con un coste razonable. Instalar membranas muy exigentes en toda una red podría aumentar energía, mantenimiento y generación de concentrados sin aportar un beneficio proporcional.

En una industria con una corriente específica muy contaminada, una filtración más fina puede ser mucho más justificable. En una vivienda, la pregunta debería ser si existe un problema concreto que requiera tratamiento adicional. Instalar ósmosis inversa únicamente por miedo a microplásticos puede implicar gasto, mantenimiento y rechazo de agua sin que exista una necesidad demostrada.

Por eso las tecnologías deben seleccionarse según:

  • concentración esperada;
  • tamaños relevantes;
  • calidad inicial del agua;
  • objetivo sanitario o industrial;
  • caudal;
  • energía;
  • mantenimiento;

destino de los residuos. La ingeniería ambiental funciona mejor cuando cada barrera se coloca donde puede aportar más valor.

¿Cómo saber si una tecnología realmente funciona?

Cuando una empresa o institución publica una eficiencia de eliminación, conviene mirar algo más que el porcentaje. Hay que saber qué tamaño de partículas utilizó, qué polímeros, cuántas muestras, qué concentración inicial y qué método empleó para medir antes y después.

Un sistema puede anunciar una eliminación muy alta si solo estudia partículas relativamente grandes. Otro puede parecer menos eficaz simplemente porque analiza tamaños mucho menores. También debe comprobarse si el rendimiento se mantiene con el tiempo. Un filtro nuevo puede funcionar de manera distinta tras semanas de uso.

Por último, hay que preguntar qué ocurre con el concentrado o residuo generado. Una tecnología que retiene partículas pero produce un residuo difícil de gestionar resuelve una parte del problema y crea otra tarea ambiental. Por eso una buena evaluación combina eficiencia, rango de tamaño, consumo energético, mantenimiento, coste y gestión final.

Infografía complementaria sobre ¿Podemos eliminar los microplásticos del agua?

Conclusión

Eliminar microplásticos del agua es técnicamente posible en una proporción significativa, pero no es una operación sencilla ni uniforme. Las tecnologías más eficaces dependen del tamaño y del tipo de agua.

Y toda retirada crea una segunda pregunta: ¿qué hacemos con las partículas capturadas?

Por eso la solución más sólida combina tratamiento avanzado donde sea necesario con prevención en origen.

Fuentes y referencias

Joint Research Centre — metodología europea de microplásticos en agua potable

https://joint-research-centre.ec.europa.eu/jrc-news-and-updates/new-methodology-measure-microplastics-eus-drinking-water-2024-04-23_en

OMS — Microplastics in drinking-water

https://www.who.int/publications/i/item/9789241516198

Comisión Europea — Drinking Water

https://environment.ec.europa.eu/topics/water/drinking-water_en

Comisión Europea — Urban wastewater

https://environment.ec.europa.eu/topics/water/urban-wastewater_en

Información y evidencia

Los artículos distinguen entre evidencia disponible, incertidumbres y conclusiones todavía abiertas. Consulta las fuentes incluidas al final de cada contenido.