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Microplásticos en el agua del grifo: ¿qué sabemos en Europa?

Los microplásticos se han detectado en agua destinada al consumo humano, pero la pregunta importante no es solo si están presentes. También debemos saber cuántos hay, qué tamaño tienen, qué polímeros son, cómo se han medido y si los resultados de distintas ciudades o países pueden compararse de verdad.

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Resumen

Los microplásticos se han detectado en agua destinada al consumo humano, pero la pregunta importante no es solo si están presentes. También debemos saber cuántos hay, qué tamaño tienen, qué polímeros son, cómo se han medido y si los resultados de distintas ciudades o países pueden compararse de verdad.

Los microplásticos se han detectado en agua destinada al consumo humano, pero la pregunta importante no es solo si están presentes. También debemos saber cuántos hay, qué tamaño tienen, qué polímeros son, cómo se han medido y si los resultados de distintas ciudades o países pueden compararse de verdad.

Europa ha avanzado precisamente en este punto: no tanto para proclamar una cifra única de microplásticos en el agua del grifo, sino para conseguir que los laboratorios midan de forma más homogénea.

En resumen

  • Se han detectado microplásticos en agua potable en diferentes estudios.
  • Los resultados varían mucho según el método y el tamaño mínimo detectable.
  • La UE ha desarrollado una metodología armonizada para medir microplásticos en agua de consumo.
  • Los tratamientos de agua pueden retirar una proporción importante de partículas, pero la eficiencia depende del tamaño y del proceso.
  • Encontrar microplásticos en el agua no equivale automáticamente a demostrar un riesgo sanitario.
  • La exposición a microplásticos no procede únicamente del agua: alimentos y aire también pueden contribuir.

¿De dónde pueden llegar los microplásticos al agua?

El agua que finalmente sale por un grifo ha recorrido un camino complejo. Puede proceder de ríos, embalses, acuíferos u otras fuentes. Antes de llegar al consumidor pasa por sistemas de captación, tratamiento, almacenamiento y distribución. En cada etapa existen procesos que pueden reducir partículas, pero también existen posibles vías de entrada.

Los microplásticos pueden alcanzar aguas superficiales por escorrentía urbana, desgaste de neumáticos, fragmentación de residuos, fibras textiles y otras fuentes. Las aguas residuales son otra vía relevante, aunque las depuradoras retienen parte de las partículas.

En aguas subterráneas, la dinámica es diferente y depende de las características del suelo y los acuíferos. Por eso hablar de “microplásticos en el agua del grifo” implica estudiar tanto el agua de origen como el tratamiento y la red de distribución.

¿Hay microplásticos en el agua potable?

Sí, se han comunicado detecciones en estudios realizados en diferentes países y tipos de agua potable. Pero esta respuesta necesita inmediatamente un matiz: las cifras de un estudio no pueden trasladarse automáticamente a toda Europa. Algunos trabajos detectan partículas a partir de tamaños relativamente grandes; otros llegan a tamaños mucho menores. Algunos incluyen fibras; otros no. Algunos identifican químicamente todas las partículas y otros solo una parte.

Cuando el tamaño mínimo disminuye, el número de partículas detectadas suele aumentar de forma importante. Por eso dos estudios pueden ofrecer cifras muy diferentes incluso aunque analicen aguas de calidad similar.

Fotografía sobre Microplásticos en el agua del grifo: ¿qué sabemos en Europa?

La gran dificultad: medir todos de la misma forma

Durante años, uno de los grandes problemas de la investigación sobre microplásticos ha sido la falta de métodos plenamente armonizados. Imagine que una ciudad utiliza una red que solo captura objetos mayores de 100 micras y otra emplea una técnica que detecta partículas mucho menores. Comparar simplemente el número final sería como comparar la cantidad de arena de dos playas utilizando tamices distintos.

La Directiva europea de agua potable abrió la puerta a una metodología común para medir microplásticos. El Joint Research Centre desarrolló un método armonizado que la Comisión Europea adoptó para apoyar la vigilancia de microplásticos en agua destinada al consumo humano.

Este avance es importante porque permite mejorar la comparabilidad entre Estados miembros y construir series de datos más útiles.

¿Cómo se analiza una muestra de agua?

El proceso puede resumirse en varias etapas:

1. Se toma una muestra representativa. 2. Se evita la contaminación durante transporte y laboratorio.

3. Se filtra el agua utilizando filtros adecuados. 4. Se observan y clasifican las partículas.

5. Se identifica su composición mediante técnicas espectroscópicas. 6. Se cuantifican según número, tamaño y otras características. FTIR y Raman son dos técnicas ampliamente utilizadas para identificar polímeros.

El control de contaminación es especialmente importante. Las fibras presentes en el aire o en la ropa del personal pueden terminar accidentalmente en una muestra. Un estudio fiable utiliza blancos y controles que permiten detectar este problema.

¿Los tratamientos de agua eliminan microplásticos?

Los procesos de tratamiento pueden retirar una parte importante de las partículas. Coagulación, sedimentación, filtración y tecnologías de membrana pueden reducir partículas en diferentes etapas. La eficiencia depende de muchos factores: tamaño, forma, densidad, calidad del agua y tecnología utilizada. Esto significa que no existe una única cifra válida para todas las plantas. Además, cuanto menor es la partícula, más difícil puede ser su captura y medición.

Hay otro matiz importante: cuando una planta retira partículas del agua, estas no desaparecen. Terminan concentradas en residuos o lodos que deben gestionarse correctamente.

Por eso la mejor estrategia combina tratamiento y prevención de emisiones en origen.

Infografía sobre Microplásticos en el agua del grifo: ¿qué sabemos en Europa?

¿El agua del grifo es una fuente importante de exposición?

Sabemos que el agua puede contribuir a la exposición, pero todavía no podemos afirmar de forma universal qué porcentaje de la exposición total representa. Las personas también pueden entrar en contacto con microplásticos a través de alimentos y del aire. EFSA ha señalado que la información disponible sobre exposición dietética todavía es limitada. En 2026 confirmó que está preparando una nueva opinión científica sobre microplásticos en alimentos, agua y aire, prevista para finales de 2027. Esto será relevante para integrar vías de exposición que hoy suelen estudiarse por separado.

¿Qué dice la OMS?

La Organización Mundial de la Salud publicó una revisión específica sobre microplásticos en agua potable. Su conclusión no fue que debamos ignorar el problema, sino que la evidencia disponible tenía importantes limitaciones y que era necesario mejorar los métodos y los datos para evaluar adecuadamente el riesgo.

La OMS también subrayó una prioridad práctica: los sistemas de agua deben seguir centrados en eliminar contaminantes microbiológicos y químicos cuya relevancia sanitaria está bien establecida, al tiempo que se mejora el conocimiento sobre microplásticos.

Esto ayuda a poner el tema en perspectiva.

¿El agua embotellada es diferente?

La presencia de microplásticos también se ha estudiado en agua embotellada. El envase y el tapón pueden ser fuentes potenciales de partículas, pero no son las únicas variables. El origen del agua, el proceso de embotellado, el almacenamiento y el método analítico también influyen. Por eso no puede establecerse una regla universal según la cual toda agua embotellada tenga más microplásticos que toda agua del grifo.

La comparación debe hacerse con estudios diseñados específicamente para ello y utilizando métodos equivalentes.

¿Debemos instalar un filtro en casa?

No existe una recomendación general de organismos europeos que obligue a filtrar el agua del grifo por microplásticos. Algunos sistemas domésticos pueden retener determinadas partículas, especialmente tecnologías de filtración fina o membranas. Pero la capacidad depende del tamaño de poro, mantenimiento y diseño.

Si un fabricante anuncia que elimina “el 100 % de los microplásticos”, debería especificar:

  • rango de tamaños ensayado;
  • protocolo utilizado;
  • organismo que realizó la prueba;
  • caudal y condiciones del ensayo;
  • mantenimiento necesario.

Sin esos datos, la afirmación es difícil de valorar.

Microplásticos no es lo mismo que nanoplásticos

Los microplásticos y nanoplásticos plantean retos distintos. EFSA utiliza actualmente como referencia divulgativa microplásticos entre 1 micrómetro y 5 milímetros y nanoplásticos entre 1 y 1.000 nanómetros. Los nanoplásticos son más difíciles de detectar y caracterizar. Por eso un estudio que analiza microplásticos no necesariamente informa sobre toda la fracción más pequeña.

Esta es una de las razones por las que las cifras futuras pueden cambiar a medida que mejoren las técnicas.

Qué está haciendo Europa

La política europea actúa sobre dos frentes relacionados. El primero es medir mejor. La metodología armonizada de agua potable permite construir datos comparables. El segundo es reducir emisiones. La restricción REACH limita determinadas partículas añadidas intencionadamente y la nueva regulación europea sobre pellets busca evitar pérdidas durante fabricación, almacenamiento y transporte.

Estas políticas son complementarias: medir ayuda a conocer el problema; prevenir evita que más partículas entren en los sistemas de agua.

Cómo interpretar una noticia sobre agua del grifo

Antes de sacar conclusiones, conviene comprobar:

¿Qué tamaño mínimo podía detectar el estudio?

¿Analizó agua antes o después del tratamiento?

¿Cuántas muestras tomó?

¿Confirmó químicamente las partículas?

¿Incluyó controles de contaminación?

¿El resultado se expresa en partículas, masa o ambas?

¿Es un estudio local o representativo de una región amplia?

Sin estas respuestas, comparar una cifra con otra puede ser engañoso.

Preguntas frecuentes

¿Hay microplásticos en todos los grifos de Europa?

No disponemos de datos homogéneos que permitan afirmar una cifra para cada red. Se han detectado en diferentes estudios, pero las concentraciones varían.

¿Hervir el agua elimina microplásticos?

Hervir está pensado principalmente para reducir riesgos microbiológicos. No debe considerarse un método universal y validado para eliminar microplásticos del agua potable.

¿Una jarra filtrante los elimina?

Depende del sistema y del tamaño de partícula. Las afirmaciones comerciales deben apoyarse en ensayos claros.

¿Los microplásticos cambian el sabor del agua?

La presencia de partículas no implica necesariamente cambios perceptibles en sabor u olor.

¿Se controla este tema en la UE?

La UE ha establecido una metodología armonizada para avanzar en la vigilancia de microplásticos en agua potable.

Infografía complementaria sobre Microplásticos en el agua del grifo: ¿qué sabemos en Europa?

Conclusión

La pregunta adecuada no es simplemente “¿hay microplásticos en el agua del grifo?”, porque sabemos que pueden detectarse.

Las preguntas útiles son: cuánto hay, de qué tamaño, cómo se ha medido y qué importancia tiene dentro de la exposición total.

Europa está avanzando precisamente hacia una respuesta más sólida mediante métodos armonizados. Mientras llegan datos comparables a gran escala, la evidencia disponible justifica seguir reduciendo emisiones y mejorando tratamientos, sin convertir cada detección en una alarma sanitaria.

Fuentes y referencias

Joint Research Centre — New methodology to measure microplastics in EU drinking water

https://joint-research-centre.ec.europa.eu/jrc-news-and-updates/new-methodology-measure-microplastics-eus-drinking-water-2024-04-23_en

Comisión Europea — Drinking Water

https://environment.ec.europa.eu/topics/water/drinking-water_en

OMS — Microplastics in drinking-water

https://www.who.int/publications/i/item/9789241516198

EFSA — Microplastics and nanoplastics in food

https://www.efsa.europa.eu/en/topics/microplastics-and-nanoplastics-food

Información y evidencia

Los artículos distinguen entre evidencia disponible, incertidumbres y conclusiones todavía abiertas. Consulta las fuentes incluidas al final de cada contenido.